Bueno, ya podemos empezar a recoger las acelgas, que si bien son algo pequeñas luego no nos damos abasto. Si miráis entradas pasadas veréis que no hace tanto que las puse, el tiempo pasa solo, es cuestión de no tener prisa y mientras tanto cuidarlas. Hoy no las he recolectado porque lo he hecho con las judías verdes, que continúan produciendo buena cantidad.
Hoy mismo he escardado la hierba de nuevo, así evitamos competencia y parásitos que a veces parten de estas, mejor limpio a su alrededor.
Esta casa tiene algo que la hace muy especial: el hermoso jardín que la rodea. Este blog está dedicado a ese jardín y al huerto que está junto a él. Ambos son la génesis de Casa Pecci y su complemento perfecto. Las entradas se refieren al acontecer cotidiano del jardín y la huerta y al milagro diario de la vida.


No hay comentarios:
Publicar un comentario